Estados Unidos, todos los países miembros de la Unión Europea y 32 países no pertenecientes a la UE han anunciado una "Declaración para el Futuro de Internet" que establece las prioridades para un Internet abierto, libre, global, interoperable, fiable y seguro. Esta declaración está respaldada por organizaciones mundiales como el G7, la ONU y la ICANN, encargada de la gobernanza de Internet.

La Declaración para el Futuro de Internet es en gran medida una declaración de valores y objetivos generales en el que los firmantes se han comprometido a apoyar un Internet único, global, interoperable y seguro.

Así comienza el documento: "Nos une la creencia en el potencial de las tecnologías digitales para promover la conectividad, la democracia, la paz, el Estado de Derecho, el desarrollo sostenible y el disfrute de los derechos humanos y las libertades fundamentales”.

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En nuestra opinión, este Pacto Cibernético es una clara respuesta a la presión de China y Rusia por un Internet controlado por el Estado, también llamado "splinternet". Este término se refiere al control de internet de los regímenes autoritarios frente a la idea de una web totalmente abierta y democrática.

En contraste, a continuación, algunos ejemplos de medidas adoptadas por países no demócratas que, por supuesto, no han firmado la declaración:

  • Los reguladores rusos han cerrado muchas redes sociales y medios de comunicación desde la invasión de Ucrania.
  • El equivalente chino de Twitter, Weibo, anunció que rastreará las direcciones IP de sus 570 millones de usuarios activos mensuales para combatir el "mal comportamiento" en línea.
  • El Ministerio de Electrónica de la India acaba de anunciar que las redes privadas virtuales (VPN) del país tendrán que registrar y mantener los nombres de los clientes, sus direcciones IP y sus motivos de uso, entre otros datos.

Para nosotros, este es el comienzo de un nuevo capítulo para el enfoque y las expectativas de la tecnología y su relación con las democracias. Las democracias mundiales insisten en que Internet no debe convertirse en un peón de la geopolítica y esta declaración es una señal firme de que los países trabajarán para proteger a los 6.000 millones de usuarios de Internet.

Lo que está en juego es real y tiene un alto valor para la mayoría de la humanidad. Es evidente que Internet ha cambiado y ya no podemos ser ingenuos respecto a la promesa y el sueño de un Internet abierto. Hoy la tecnología sirve de vector para la guerra, la competencia geopolítica, la manipulación y otras acciones que socavan los principios democráticos, por lo que es necesario un nuevo enfoque de cara al futuro.

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